martes, 14 de septiembre de 2010

Modelo personal de valores.

Introducción,

Históricamente, la educación superior ha mostrado su posibilidad y capacidad para transformarse y propiciar el cambio y el progreso de la sociedad, sin embargo para el Siglo XXI, los patrones de conducta han cambiado. El alcance y el ritmo de las transformaciones de la sociedad actual, han generado lo que se ha dado por llamar “la sociedad del conocimiento”, razón por la cual la educación superior actualmente, es parte fundamental del desarrollo cultural y socioeconómico de los individuos y las sociedades.

Las actuales condiciones pedagógicas.

Educar en valores es crear nuevas condiciones pedagógicas y sociales; es crear espacios de aprendizaje ético y moral, puesto que para construir la moral y la ética de personas democráticas, libres, respetuosas y comprometidas moralmente con su entorno, se necesitan crear condiciones pedagógicas y sociales que favorezcan el aprendizaje de atribuciones éticas.

Podemos decir entonces que educar en valores es crear condiciones. Cuando se plantea la necesidad de la formación en valores, necesariamente se tiene que plantear; primeramente un cambio esencial en el profesorado, seguido de un cambio en la forma de abordar los problemas en el aula.

Dentro de este entorno, es importante que yo como profesor verifique que se den las condiciones de un ambiente cordial de aprendizaje y que se tenga el conocimiento adecuado ante “los conflictos de valores” en donde debo mantener “posiciones de neutralidad o de compromiso” en defensa de determinado valores y en el rechazo de otros.

Conclusión.

Por tanto, para educar en valores, dentro de mi labor académica tengo que crear las condiciones adecuadas para que el alumno en primera instancia aplique la valoración de determinados valores y aprenda a rechazar los contravalores y se enseñe a crear “su propia matriz de valores” ante situaciones socialmente controvertidas.

En segunda instancia, yo como guía escolar tengo que crear las condiciones sociales adecuadas que ofrezcan las oportunidades necesarias para:

En primer lugar, ejercitar determinadas “prácticas de ciudadanía”, en donde se aprecie y estime la convivencia, en segunda instancia identificar los espacios en donde se favorezcan los proyectos colectivos y por último generar las actitudes adecuadas en el alumno, para que ellos a su vez, propongan y generen un modelo de sociedad basado en lo incluyente y en la conciencia de la responsabilidad de sus actos.